jueves, 17 de enero de 2013

Tal día como hoy hace 6 años...

Viví uno de los peores momentos, con quien por aquel entonces era mi pareja, sufrimos un accidente de coche... todo por la imprudencia de él, de conducirlo a 190 km/h en una zona próxima a una curva.

El fue a recogerme a una entrevista de trabajo a una juguetería, y cuando salimos de allí nos pasamos por un McDonalds, porque su ahora difunta madre era una viciada del Happy Meal, y le compramos uno.

Veníamos de vuelta y empezó a correr, cuando no llevaba ni 6 meses de carné, se pensaba que era Alonso o alguien por el estilo.

Cuando se iba aproximando la curva se lo recordé, pero no desaceleró, sino que mantuvo la velocidad... y ya, una vez en la curva, cuando vio que se iba a estampar contra una fabrica de aceites, dio un volantazo, y acabamos volcando al lado de una empresa de Gráficas, en una zona verde, por suerte. Lo peor de todo es que eso era justo en sentido contrario al que veníamos, y por suerte, no vino ningún coche en ese sentido... sino yo no estaría escribiendo esto 6 años después.


Yo quedé suspendida en el aire, únicamente sujetada por el cinturón de seguridad y cada vez más despegada del asiento del copiloto. Para intentar mantenerme allí, sin provocar algo peor, como que el coche volcara más o algo así, me tuve que sujetar a la puerta...


Resultado de aquel accidente tan aparatoso: una contractura permanente en el trapecio derecho y una lesión cervical permanente. Tuve que estar unas tres semanas con el brazo derecho inmóvil y con un collarín.


Dentro de todo lo malo, no me pasó nada... porque podría haber acabado peor...


A día de hoy sigo con mis molestias cervicales y con la espalda peor... pero bueno, todo aquello pasó y me sirvió para ser prudente en el coche... ASÍ QUE NO CORRER, LA VELOCIDAD AL VOLANTE SOLO PARA LOS CIRCUITOS DE CARRERA.


lunes, 31 de diciembre de 2012

Reflexiones de 2012

El 2012 comenzó para mí de un modo peculiar, sin imaginar como acabaría. A primeros de año aún ni me imaginaba que me iba a operar y acabé haciéndolo el 27 de Marzo de 2012.
Con todo el tema de mi operación acabé conociendo a mi niño, el chico más bueno y  cariñoso que me podía imaginar, que me ha aportado más en estos meses que gente que conozco de siempre, en años.
En mayo pasé el peor momento del año, el fallecimiento de mi abuelo, y ahí estaba mi niño para apoyarme en esos duros momentos. A raíz de ello, no me apetecía nada, ni siquiera salir ni nada, y empezaron a acusarme de que me estaba dejando secuestrar de nuevo y demás cosas... (Ya hablaré de los secuestros, en un sentido metafórico)
Aún así conseguí aprobar con muy buenas notas, y ahí estuve en momentos de diversión, en cumpleaños, etc.

En mi cumple, en septiembre, cierto amigo mío ME GASTÓ LA PEOR BROMA DE TODAS, y desde entonces la gente lo usa como coletilla para "reírse" de mí.

Con el nuevo curso escolar seguí aprobando y disfrutando, en medida de lo permitido, de mi niño... Así que de este año me quedo con mi operación y con el haber conocido a David. 

Mi pregunta ahora es... ¿ qué nos deparará el 2013? Lo iremos viendo poco a poco.


FELIZ 2013.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Año nuevo, vida nueva

Aunque mi vida comenzó a cambiar hace casi 3 años, por motivos diversos, y desde hace unos 9 meses el cambio ha ido creciendo sustancialmente, a raíz de mi operación y también debido a cierta persona que ha entrado en mi vida... para el 2013 quiero seguir evolucionando, aprender inglés, entrar en mi vestido azul (jeje) y acabar mis estudios... para ello dejo constancia por escrito que intentaré tomarme las cosas con más tranquilidad, sin agobiarme ni perder los nervios... 

Está claro que en tu vida las personas que te rodean siempre te pueden aportar cosas, tanto negativas como positivas; lo suyo, y lo que intento hacer es tomar las cosas positivas de los demás, aprender cada día a ser mejor persona y por supuesto no dañar a la gente que me rodea, al menos intencionadamente. 

Siendo consecuente con mis decisiones también he de aprender a llevarlas a cabo hasta el final, sin importarme las consecuencias, porque hasta de las cosas negativas que nos suceden podemos aprender algo positivo. Es algo que aún hoy me cuesta comprender, pero supongo que será lo mejor para no llegar a perder los nervios y provocarme insomnio o ansiedad... 

El balance de 2012 ha sido medianamente positivo, por un lado he conseguido operarme y he conocido a alguien que me respeta y con quien tengo muchísimo en común; pero también ha fallecido mi abuelo y ha habido altibajos en relaciones de amistad.